
Hay un hilo que traza mi bolígrafo,
que marca encuentros, límites, universos.
Hay un hilo que se enreda con mi alma,
y me lleva y me trae fuera.
Hay un hilo que te me recuerda,
y creo que toda tú eres toda yo.
Hay un hilo que me te recuerda
que el vacío parte siempre de mí.
El hilo me te recoge,
nos mete dentro y nos deja fuera.
No estoy, y no estás,
y al siguiente giro nos volvemos a encontrar.
El hilo nos lleva ventaja,
miles de nudos y desenredones.
No los recordamos,
pero los sentimos cuando nos toca de nuevo actuar.
Toca recordar, toca sanar, toca abrazar…
Ese de dentro también eres tú,
ese de fuera también soy yo,
y somos uno con el hilo,
con la luz y la sombra.
Y ese hilo nos vuelve a abrazar, a cobijar.
Ese hilo vuelve a montar las alas que nos hacen volar.
Solo espera que se desenrede.
Solo espera una vuelta más.
Escucha.
Solo tienes que contemplar…
ese hilo va de amar.
